{"id":19791,"date":"2025-11-11T02:33:37","date_gmt":"2025-11-11T02:33:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.impactohuasteco.com\/?p=19791"},"modified":"2025-11-11T02:33:37","modified_gmt":"2025-11-11T02:33:37","slug":"el-precio-de-una-paz-equivoca-y-desigual","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/?p=19791","title":{"rendered":"EL PRECIO DE UNA PAZ EQU\u00cdVOCA Y DESIGUAL"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por: Zaira Rosas<\/strong><\/p>\n<p>zairosas.22@gmail.com<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes de las favelas de R\u00edo de Janeiro tomadas desde el aire son tan potentes como dolorosas: techos de l\u00e1mina, calles estrechas, humo, y el eco de los disparos que dejaron m\u00e1s de sesenta personas muertas en una sola jornada. Una nueva masacre, una m\u00e1s en el largo historial de \u201coperativos\u201d que prometen devolver la seguridad, pero terminan repitiendo el mismo guion: cuerpos ca\u00eddos en los m\u00e1rgenes, comunidades heridas y una justicia que nunca llega.<img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-19042 alignleft\" src=\"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Sin-titulo-1-300x204.jpg\" alt=\"\" width=\"826\" height=\"562\" srcset=\"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Sin-titulo-1-300x204.jpg 300w, http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Sin-titulo-1-320x218.jpg 320w, http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Sin-titulo-1-160x110.jpg 160w, http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Sin-titulo-1-400x272.jpg 400w, http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Sin-titulo-1.jpg 765w\" sizes=\"(max-width: 826px) 100vw, 826px\" \/><\/p>\n<p>La reciente incursi\u00f3n en los complejos del Alem\u00e3o y da Penha involucr\u00f3 a m\u00e1s de dos mil quinientos agentes. El objetivo oficial era desmantelar redes del narcotr\u00e1fico, pero los resultados recuerdan m\u00e1s a una guerra interna que a una acci\u00f3n de seguridad p\u00fablica. En Brasil, estas operaciones han sido justificadas por a\u00f1os como \u201cnecesarias\u201d, aunque en la pr\u00e1ctica se convierten en castigos colectivos sobre los m\u00e1s pobres. Y esa tendencia no es ajena a la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>En gran parte de Am\u00e9rica Latina, la promesa de \u201crecuperar la seguridad\u201d se ha convertido en una excusa para normalizar la violencia institucional. Desde las favelas de R\u00edo hasta los barrios populares de San Salvador, el patr\u00f3n se repite: pol\u00edticas que priorizan el control y el miedo, mientras relegan la inversi\u00f3n social, la educaci\u00f3n y las oportunidades. Lo que se presenta como una estrategia de orden, muchas veces encubre la renuncia del Estado a garantizar derechos de manera integral.<\/p>\n<p>Cuan<img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-18562 alignleft\" src=\"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sin-titulo-1-1-300x186.jpg\" alt=\"\" width=\"503\" height=\"312\" srcset=\"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sin-titulo-1-1-300x186.jpg 300w, http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sin-titulo-1-1-768x476.jpg 768w, http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sin-titulo-1-1-400x248.jpg 400w, http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Sin-titulo-1-1.jpg 865w\" sizes=\"(max-width: 503px) 100vw, 503px\" \/>do la polic\u00eda entra disparando a zonas donde el Estado nunca lleg\u00f3 con escuelas o centros de salud, el mensaje es claro: para algunos, la presencia del Estado solo se manifiesta a trav\u00e9s del uso de la fuerza. El problema no es la b\u00fasqueda de seguridad, sino el tipo de seguridad que estamos construyendo. Una seguridad entendida como eliminaci\u00f3n del otro, no como construcci\u00f3n de comunidad.<\/p>\n<p>Esta construcci\u00f3n ya se vio antes en las comunas de Colombia y hoy d\u00e9cadas despu\u00e9s los estragos a\u00fan son palpables, recordando que la violencia nunca ser\u00e1 el camino y la construcci\u00f3n de paz es una urgencia necesaria pero de nada sirve si esta se obtiene mediante la violencia y el uso constante de armas.<img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-18310 alignleft\" src=\"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Sin-titulo-1-13-300x211.jpg\" alt=\"\" width=\"484\" height=\"341\" srcset=\"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Sin-titulo-1-13-300x211.jpg 300w, http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Sin-titulo-1-13-768x540.jpg 768w, http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Sin-titulo-1-13-400x281.jpg 400w, http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Sin-titulo-1-13.jpg 804w\" sizes=\"(max-width: 484px) 100vw, 484px\" \/><\/p>\n<p>Las consecuencias en derechos humanos son profundas. Las familias viven bajo un miedo permanente; los j\u00f3venes crecen estigmatizados por el solo hecho de nacer donde nacieron; y las mujeres, que cargan con la reconstrucci\u00f3n cotidiana tras cada operativo, quedan invisibles en las estad\u00edsticas. Cada muerte sin investigaci\u00f3n, cada detenci\u00f3n arbitraria, cada allanamiento sin orden judicial erosiona no s\u00f3lo la ley, sino la confianza colectiva.<\/p>\n<p>El Salvador es el otro espejo. Su r\u00e9gimen de excepci\u00f3n ha sido presentado como un \u201cmodelo de \u00e9xito\u201d por la reducci\u00f3n de homicidios, pero detr\u00e1s de las cifras hay m\u00e1s de ochenta mil detenciones, miles de denuncias por tortura, muertes bajo custodia y un retroceso preocupante en libertades b\u00e1sicas. No hay democracia que pueda sostenerse si la paz se construye sobre el miedo.<\/p>\n<p>M\u00e9xico deber\u00eda mi<img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-17878 alignleft\" src=\"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Sin-titulo-2-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"533\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Sin-titulo-2-300x169.jpg 300w, http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Sin-titulo-2-768x433.jpg 768w, http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Sin-titulo-2-400x225.jpg 400w, http:\/\/www.impactohuasteco.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Sin-titulo-2.jpg 925w\" sizes=\"(max-width: 533px) 100vw, 533px\" \/>rar con atenci\u00f3n estos ejemplos antes de repetirlos. La tentaci\u00f3n de militarizar la seguridad o de asumir que el fin justifica los medios siempre aparece en contextos de desesperaci\u00f3n. Pero una pol\u00edtica que sacrifica derechos en nombre de la paz, termina tarde o temprano, sacrificando tambi\u00e9n la paz misma.<\/p>\n<p>El pa\u00eds necesita estrategias integrales que vayan m\u00e1s all\u00e1 de la fuerza: inversi\u00f3n en comunidades, fortalecimiento policial civil, programas de reinserci\u00f3n que contemplen tambi\u00e9n la justicia restaurativa, transparencia judicial y, sobre todo, una visi\u00f3n de seguridad centrada en las personas, no en los territorios conquistados. La verdadera seguridad se mide no por el n\u00famero de arrestos o de operativos exitosos, sino por la cantidad de vidas que logra preservar.<\/p>\n<p>Mirar a las favelas brasile\u00f1as no deber\u00eda servir para se\u00f1alar con distancia, sino para anticipar lo que puede ocurrir cuando la desigualdad se combina con la impunidad y la pol\u00edtica renuncia al di\u00e1logo. Que esa masacre nos recuerde que cada operativo que olvida los derechos humanos no es una victoria contra el crimen, sino una derrota del Estado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Zaira Rosas zairosas.22@gmail.com Las im\u00e1genes de las favelas de R\u00edo de Janeiro tomadas desde el aire son tan potentes como dolorosas: techos de l\u00e1mina, calles estrechas, humo, y el eco de los disparos que dejaron m\u00e1s de sesenta personas muertas en una sola jornada. Una nueva masacre, una m\u00e1s en el largo historial de \u201coperativos\u201d que prometen devolver la seguridad, pero terminan repitiendo el mismo guion: cuerpos ca\u00eddos en los m\u00e1rgenes, comunidades heridas y una justicia que nunca llega. La reciente incursi\u00f3n en los complejos del Alem\u00e3o y da Penha involucr\u00f3 a m\u00e1s de dos mil quinientos agentes. El [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":19789,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[11],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19791"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19791"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19791\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19795,"href":"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19791\/revisions\/19795"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19789"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19791"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19791"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.impactohuasteco.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19791"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}